lunes, 2 de abril de 2012

La Chase du Traitre: Mark Dafua 2ª parte


El amanecer se acercaba y decidió que es mejor no impacientarse y no correr ningún riesgo innecesario, por lo que finalmente pensó que era mejor no apresurarse y esperar a la siguiente noche para viajar.

Mientras esperaba le asaltaron las dudas;


¿Quién puede interesarse por mis obras en Madrid?¿ Cómo ha llegado a saber de mi si hace poco tiempo que estoy en Barcelona?Bah! Seguro que ya ha apreciado mi arte en alguna de mis exposiciones aquí, o quizas en Francia...

Se despertó un poco antes de lo acostumbrado, se dio un baño se recojo el pelo y salió tranquilamente para informarse de los transportes que salían esa misma noche para Madrid.

Una vez seleccionado uno se dispuso para partir junto su maleta, dirigiéndose a la estación de trenes

Por el camino se cruzó con bastanta gente, parece ser que no era el único que le gustaba moverse por la noche, aunque tambien debía tener en cuenta que aún era pronto y la gente empezaba a salir.

La estación es un lugar gigantesco, casi tan grande como una catedral, al menos es la impresión que le dio por dentro, pero claro, no aparece ningún simbolo religioso ni nada por el estilo. La estacion esta llena de gente, varios quieren viajar a un lugar u otro, pero se oyen algunas personas que hablan de Madrid, pero no con demasiada alegría, mas bien con cierta desazón.

Cuando llega su turno para informarse, se encuentra con un hombre gordo y bigotudo que le informa que hay varios trenes que salen pronto, pero ninguno con destinacion directa, por lo que le tocaría ir haciendo trasbordos entre estaciones, el hombre ya le informa adecuadamente de cómo debe realizar los cambios de tren, además, que tampoco es muy complicado, pues el ferrocarril a penas esta en sus inicios.

El viaje durará como un par de dias con todo le comentaron.

Empezó a pensar el como realizar el viaje, puesto que el tener que realizar escalas era peligroso.

Pidió información sobre los alojamientos en los que pasaría los dias y lo planifica de manera que pueda resguardarse del sol. Y si llegase el caso que alguien le preguntase porqué se resguardaba de la luz solar sería porque su nueva obra esta tratando sobre la noche y necesita vivirla para entenderla.

Mientras curioseaba por la estación escuchó a un grupo de personas que hablaban sobre Madrid, sus caras le indicaron que algo fuera de lo normal estaba pasando por esos lugares, aunque siempre podía equivocarse.

De todas formas decidió investigar un poco ya que la curiosidad pudo con él.

Con aire distraído se acercó a ese grupo de personas que hablaban de Madrid e intentando mostrar su mejor cara consiguió atraer el atención de los presentes, que se trataban de dos hombres:

- Buenas noches buenas gentes, no he podido evitar escuchar parte de la conversación, casualmente yo me dirijo a Madrid por primera vez y la verdad es que al escucharles me han entrado dudas de si es tan buena idea. ¿Me podrían contar algo sobre la capital?

-Buenas noches, ¿entonces usted va a la capital?- ponen cara sorprendida- bueno, la verdad es que no hay mucho que contar, parece ser que se están produciendo un gran nombre de huelgas y demás, como es típico los trabajadores se estan quejando de las condiciones de trabajo. También hay que decir que últimamente han ocurrido sucesos extraños, pero no hay que darles mayor importancia- se ríe nerviosamente- la verdad es que no creo yo en nada de cosas sobrenaturales y otras  historias que cuentan para no dormir, sinceramente creo que son historias para asustar a los niños o dormir despierto- ríe nuevamente-  por lo que opino que puede ir tranquilo, buen hombre, vaya a lo que vaya, no puedo hacer más que desearle la mejor de las suertes y buen viaje.

Mientras el otro se queda observando y no hace más que asentir.

- Ha sido un placer charlar con ustedes, muchas gracias por la información me dejan mas tarnquilo.

Una vez terminada la charla con los humanos, se dirigió muy nerviosamente hacia su transporte.

La verdad es que la forma en que se comunicaron conmigo fue muy extraña, me he dejado llevar por mis impulsos y no me gusta nada esta situación, pero lo hecho hecho está y ahora no voy a dar media vuelta. 

jueves, 15 de marzo de 2012

En un futuro próximo...

Pequeño paréntesis en la historia de gran importancia.

Una nueva era esta a punto de empezar...

Imagen by Lord Kaos

viernes, 9 de marzo de 2012

La Chase du Traitre: Mark Dafua 1ª parte


En esta ocasion nos dirijimos a la ciudad de Barcelona, vemos a otro joven, pero esta ocasión un Toreador, sorprendentemente no va vestido como uno de ellos, al contrario, va desarreglado y descuidado, ¿Por qué será?

Mark Dafua se encuentra por las calles de Barcelona rodeado de niebla limitándole bastante las vistas, pero ello no le preocupa, más bien al contrario, se siente bien, prácticamente encontrando bonito ese paisaje para poder ser una obra suya, a su al rededor puede ver las casas, algunas con luz donde consigue ver figuras humanas disfrutando de lo que sería una reunión familiar o de amigos, algo que hace tiempo casi cree haber olvidado.

Después de caminar un rato se encuentra con uno de los bares a los que suele frecuentar.

El bar en sí está suficientemente iluminado, parece ser un local de lujo para los obreros, hay mesas arregladas, sillas de cierta clase y taburetes junto la barra, el bar tiene las paredes pintadas de blanco, impidiendo ver el estado de la construcción, pero tampoco le importa demasiado, es un local bastante ancho y grande.

Una vez dentro pidió lo de siempre, se sentó en su mesa y sacó el cuaderno de dibujo donde guarda sus bocetos, la inspiracion viene y se va con la misma rapidez con la que intenta plasmar las imagenes que inundan su cabeza.

Es inútil- piensa para sus adentros-  hoy no estoy centrado, todo lo que dibujo no tiene ni el más mínimo sentido.

Aparta el cuaderno y el carboncillo y se dispone a entornar y juguetear con su bebida mientras observa el resto del bar. Mirando ve que hay una cosa, que como cada vez que va, le llama la atención, algo que parece un tablero de anuncios

Inmediatamente se levanta lentamente del asiento en el que observaba al los mortales que estaban en el bar, dejando de juguetear con la copa y fijando la vista en ese objeto se dirige a mirarlo más detenidamente mientras choca con alguna persona y mueble que estorbaba...

Llega hasta el anuncio donde uno le llama especialmente la atención. Está escrito en colores vivos y con algunos motivos que puede reconocer como dibujos de la época Gótica, puede que este anuncio este dirigido a él, pues en el tiempo que lleva y los posibles conocidos que ha podido hacer por estos lares  es el único artista que se denimone como tal y se aprecie: 

¿TIENES TALENTO? ¿CREES QUE TU ARTE ES MENOS PRECIADO? SI ES ASI VENTE A LA CAPITAL, MADRID, NOSOTROS SABREMOS APRECIAR Y RECOMPENSAR TU ARTE 

El resto de anuncios corresponden a ofertas de trabajo en fabricas, arrendamientos, gente que busca trabajo y más tonterías por el estilo. 

Leyendo el increíble mensaje se llena de jubilo por su contenido, no pudiendo aguantar la emoción arranca el papel del tablero y lo besa:

-Ya era hora, por fin alguien ha sabido reconocer la pasión de mis obras, por fin...

Dando media vuelta empieza a recorrer el local cantando y bailando, cogiendo a cualquiera que este delante suyo dándole un par de vueltas, como de una pareja de baile se tratase. Yendo de un lado para otro cogiendo a unos y a otros para terminar en los brazos de alguna mujer que haya en el establecimiento. La agarra y la miro a los ojos (utiliza Fascinación)

 -Carino... ¡esta noche hay que celebrarla!

Pasa parte de la noche con la mujer, satisfaciendo los todavía sentimientos y vicios que le quedaron de cuando era humano. 

Tras dejar a la mujer y haberse alimentado de ella, se dirige a su refugio donde planeará el desplazamiento.

Al anochecer siguiente prepara el petate, coge sus preciadas obras y se dispone para partir. 

sábado, 25 de febrero de 2012

La Chase du Traitre: La historia de Mark Dafua


Soy Mark Dafua, francés por parte de padres, Toreador por parte de sire, esta es mi historia:

Nací en Paris, el 28 de Febrero de1.505. A los 19 años de edad me quedé huérfano, cosa que llevé bastante bien. Continué con los quehaceres de mi padre, el cual se dedicaba en cuerpo y alma al arte. Mi habilidad con los lienzos daba mucho que desear, así que me dediqué a comprar y vender el arte de los demás, cosa que me fue bastante bien incluso con mis pequeños vicios como el de las mujeres.

En 1529 sufrí muchas perdidas, un incendio destruyó mi galería de arte, donde había invertido gran parte de mi dinero. Pero la buena fortuna no me abandonó, y conocí a un artista que destacaba de entre los demás.
Este excéntrico artista tenía un sentido de la vida muy peculiar, sus obras representaban una crueldad totalmente humana, hacía que se estremecieran hasta los últimos rincones de mi existencia, pero no podía dejar de mirarlos, eran fascinantes. Para mi sorpresa sus cuadros se vendieron de una forma increíble, en el mundo hay más gente sin escrúpulos de los que pensaba.

Una noche, coincidiendo con la venta de su último cuadro, Carl me invitó a unas copas, "la noche es larga", me dijo, divirtámonos. Bebimos hasta el borde del coma y terminamos con tres preciosas mujeres en su casa.

Cuando estábamos en su casa en mitad de la orgía que nos habíamos montado, me levanté para beber algo y cual fue mi sorpresa cuando vi a Carl con una de las mujeres en una pose que me era bastante familiar; él estaba sentado en la cama con esa bella mujer encima, los dos cuerpos desnudos entrelazados como si solo fueran uno, los cuerpos estaban llenos de sudor… y de sangre, ella estaba sangrando, pero no se quejaba, disfrutaba, sus gemidos eran de autentico placer.

Esta misma escena la había visto antes, ¡claro! En sus cuadros, las escenas eran similares, daban igual hombres que mujeres, pero él siempre estaba presente. ¿Cuántas veces habrá hecho esto? Me entro el pánico, quise deshacer el nudo de sus cuerpos, pero con tan solo una mirada me hundió, me tiré al suelo y empecé a llorar hasta perder el conocimiento.

Cuando desperté era de noche, las mujeres habían desaparecido, no había rastro de ellas, pero Carl estaba allí.

-¿Ya despiertas querido? Pensé que dormirías durante toda la eternidad, jajaja.
- ¿Quien eres, un jodido asesino? ¿Qué has hacho con las mujeres?
- Tranquilo Mark, están bien, se fueron a casa después de que te desmayaras.
- Pero yo lo vi, vi como la matabas, ella estaba sangrando…
- Sí sangraba, pero no la maté, solo me alimente de ellas.
-¿¡ Alimentarte!? Jodido psicópata te la has comido…
-Jajaja… Tranquilízate Mark, te queda mucho que aprender…

En ese momento se abalanzó sobre mí, quitándome la vida con sus dientes y ofreciéndome la inmortalidad.

Tras unos meses de convivencia con el cainita me di cuenta de que Francia ya no era mi casa, Mark el humano había muerto y con él mis sentimientos hacia esta tierra.

Carl se quedo con casi todo, yo solamente me quedé con mis ahorros y alguna lonja que utilizaba para exposiciones.

Vendí las lonjas y me dirigí a territorio español donde quizás encontraría mi lugar.

Jugador: unjebycalvo

jueves, 9 de febrero de 2012

La Chase du Traitre: Andrej 4ª parte


Empiezo a desesperarme, incluso veo como empiezan a penetrar los primeros rayos de luz a través de la ventana, cuando se me ocurre una idea.

Quedándome tiempo para hacer una especie de escudo o cortina con las mantas y sabanas.

Así que rápidamente antes de que llegue el sol hasta la cama cojo todo lo que haya sobre ella, la deshago y voy tapando el hueco como si tuviera una cortina, tapándolo todo usando la almohada también.

Y finalmente cojo una manta que sobre y me tapo con ella escondido debajo de la cama, teniendo así la posibilidad de cubrirme si las mantas y sabanas que sirven de escudo fallan y dejan pasar algún rayo.

Afortunadamente el día consigue transcurrir sin ningún percance, a pesar de que la tensión se sigue manteniendo a cada minuto que pasa, hasta que finalmente, anochece y puedo abandonar mi improvisado refugio.

Recogiendo mis posesiones, termino por abandonar la posada y proseguir mi camino.

Las noches dan lugar a los días y los días a las noches, mi camino parece interminable, cruzándome por el camino pueblos pequeños y transeúntes que parecen haber perdido el norte, además de animales de todo tipo.

En un suspiro...

- Que bien estaría en mis terrenos y maldita la hora en que tuve que dejarlos...

Después de varios días de viaje, acabo llegando a una gran ciudad esplendorosa y grande, por las afueras veo fabricas, algún huerto y poco más, aunque por el momento, no estaría de más que intentase conseguir familiarizarme con alguna zona.


Inicialmente me adentro a una zona industrial donde se encuentran un gran numero de edificios, tiendas y alguna posada, a una de las cuales, decido adentrarme.

La verdad es que no tendría dinero para nada más caro y esto es lo que me gusta. Estoy ya hecho una mierda de tanto pateo. Y es algo reconfortante mientras lo hago, pero a estas alturas ya estoy hasta los cojones de tanto caminar.


La posada vista por fuera parece bastante humilde, al igual que por dentro, por dentro tan solo puedo ver algunos borrachos y trabajadores tomando una copa de café y algunas pastas antes de ir a trabajar, el bar por dentro no es muy clasista, es bastante monótono y sin decoración.


Me dirijo hacia la barra donde esta el tabernero y le pido una taza de chocolate; iba a pedirle churros y pero  mis bolsillos no llegan a tanto, incluso dudo tener bastante para el chocolate...

Mientras me voy a sentar noto como todo el mundo me está mirando con cara rara, rara, rara... Leñe, ¿es que nunca han visto el aspecto de un tío después de patear desde Galicia hasta Madrid? ¡Argg, detesto la maldita ciudad, es un verdadero asco! aunque lo bueno que tiene es que nunca faltan presas- sonrío maliciosamente mientras lo pienso.

Y sin decir nada a nadie e importándome un pimiento lo que piensen estos tíos de mí y mi vestimenta me voy a tomar MI chocolate con tranquilidad.

Pero mientras me encuentro sentado con mi chocolate delante, observo como se adentran de golpe cinco individuos a esta misma posada, sería todo de lo más normal, si no fuera porque uno de ellos viste de un modo demasiado elegante...

Jugadora: Joven Halcon

sábado, 28 de enero de 2012

La Chase du Traitre: Andrej 3ª parte


Me preparo para disparar, pero hay algo en mi instinto que me hace querer esperar y poder ver quien se acerca.

A medida que esta mas cerca puedo ver con mayor claridad mi objetivo.

Es un caballo de sangre española, color marrón, parece bastante fuerte y encima hay un hombre vestido de negro, no consigo distinguir quien puede ser pero me doy cuenta que no es demasiado corpulento, parece una presa fácil, armado con un simple sabre.

Tras analizar la situación, haciendo uso de animalismo, ordeno al corcel que frene en seco, sin importar las consecuencias para su jinete.

Pero quien lo monta parece ser bastante hábil y evita la terrible caída, aunque sin entender demasiado bien porqué su jaca se ha parado, le ordena nuevamente que siga, pero extrañamente, se niega.

Me voy acercando sigilosamente, apuntando al humano con la flecha por si hiciera algo raro. En cualquier caso, si tuviera intención de atacar, le dispararía inicialmente para desarmar, pero estos humanos nunca son de fiar... y si con ello no lo persuadiese, lo mataría sin dudarlo un segundo.

Observando como el humano me ha visto, mantiene una mirada fría, desafiante, calculadora... pero en ningún momento le quito el ojo de encima, igual que él parece vigilarme desde un aire altivo.


Mirándole atentamente y destensando el arco le digo:

- Buenas noches, señor. Perdone la grosería, pero en los tiempos que estamos, ni los caminos son seguros...¿Le podría ayudar en algo?- digo con voz amable- Parece que su caballo tiene algún problema y yo he trabajado toda mi vida en los establos.

- No, gracias- responde secamente.

- Yo voy en dirección a Madrid por un asunto familiar urgente, ¿me podría decir cuanto falta para llegar?- Sigo controlando al caballo y le ordeno que no haga ningún movimiento hasta que yo se lo indique.

- Mi intención no es ir a Madrid, pues aún está muy lejos de por aquí y si le digo la verdad, si pretende que alguien le ayuda con estas maneras, no llegará lejos, aún así si va a pie podría tardar un par de semanas y con suerte, pero si quiere puedo acercarlo hasta el pueblo mas próximo, siempre y cuando mantenga mejores maneras.

-  Sería de gran ayuda que me pudiera llevar, ya que necesito coger algunas provisiones en el pueblo y seguir lo antes posible hacia la ciudad...

Finalmente me subo al caballo del hombre hasta que me lleva a una ciudad. El camino se prosigue en silencio y calma, sin ningún altercado por ninguno de los dos.

La ciudad a la que finalmente llego no es demasiado grande y tampoco hay demasiado transito, sobretodo si tenemos en cuenta las horas de la noche... Se puede observar un cierto numero de casas, una fuente, alguna tienda de queviveres, bares, alguna mansión, campos de cultivo, todo lo típico en una pequeña ciudad de la zona: 

- Bien señor, ya hemos llegado. 

- Muchas gracias, señor- le digo tras bajar y me despido con una sonrisa mientras lamento no haber matado al bastardo este, aunque puede que hubiese traído algún problema innecesario... pero en fin, ya estoy algo más cerca de Madrid, así que ahora a seguir pateando hacia la ciudad y con suerte llego antes de morir por falta de sangre o demasiado sol cuando aparezca.

Me disponía finalmente a seguir el camino, cuando me percato que la salida del sol ya se acerca, por lo que decido dirigirme a una de las tabernas de más mala muerte que parezco ver y me pido una habitación sin ningún tipo de lujo, pagandola al momento.

La habitación en sí es de lo más triste, con una cama, una mesilla... y nada más, pero desgraciadamente la única ventana que tiene solo tiene unas portezuelas para tapar la entrada de luz y justamente parecen vislumbrarse los primeros rayos de luz.

Rápidamente cierro la puerta con llave y me cubro con una o varias mantas por todo mi cuerpo, sin dejar que los rayos solares puedan llegar a tocar mi piel yéndome a zonas oscuras de mi habitación aún tapado, me da igual si me tengo que meter debajo de la cama o dentro de un ropero o sabe el diablo qué, da igual, lo importante es no quedar convertido en cenizas y para estar a salvo me meto donde sea, vigilando en todo momento que ningún rayo me llegue a tocar. Incluso si encuentro algun palo o cualquier objeto que me pueda ayudar a cerrar los ventanucos esos sin estar en exposición al sol lo intento cerrar.

- ¡Mierda! ¡¡ya sabía yo que no tenia que haber dejado mis territorios!! con lo bien que estaba allí...

Jugadora: Joven Halcon

miércoles, 11 de enero de 2012

La Chase du Traitre: La historia de Andrej 2ª parte

Empiezo mi caminata, recordando lo que había pasado en el bosque, dirigiéndome hacia el interior.

El ser que utilizó animalismo para hablar conmigo... Creo que sé quien puede ser... Posiblemente sea él. Ya sabía yo que estaba cerca de mi en muchos momentos. Pero si quiero llegar pronto a alguna parte, debería conseguir un buen caballo pronto.

Saliendo de mis territorios, mediante caminos secundarios, miro a ver si consigo algún corcel, pero por las altas horas de la noche, simplemente consigo vislumbrar vagabundos o borrachos que no consiguen recordar ni su camino a casa.

Todas las casas van desapareciendo y estoy rodeado de vegetacion y animales... ¡Ohhh, me siento como en casa! Aunque realmente a este ritmo jamás llegaré al interior... ¿Pero quien tiene prisas? Yo jamás tenía pensado abandonar mis territorios, así que calma y tranquilidad. Patear siempre es bueno, y la compañia que tengo ahora mismo mejor.

Me voy fijando a mi alrededor a ver si encuentro alguna cueva, paraje o lo que sea que me pueda servir como refugio... Para no tener que llegar a extremos de tenerme que enterrar hasta que llegue la siguiente noche.

Igualmente, si me viera hambriento tomaría la sangre de algunos animales, pero sin llegar a matarlos, contra ellos no tengo nada, pero la raza humana.... 

Sigo así durante toda la noche, no sé que distancia he podido llegar a recorrer, pero más de 30km seguro, por el momento la diversidad de animales ni de vegetacion ha ido cambiando, lo cual me parece realmente agradable.

Estoy siguiendo una senda por donde no veo ninguna cueva ni nada que me pueda servir de refugio.

Noto como se acerca la salida del sol... El ardiente y caluroso sol... No sé porqué lo anhelo... Ahora vivo en un mundo de sombras rodeado de vegetación.

Sigo con mi búsqueda de un refugio, pero no sin antes pillar una rata que encuentro por el camino y alimentarme... Si hago lo que estoy pensando hacer más vale tener todas mis energías... No hace falta llegar a matar a los animales que capture, pero tengo que recuperar fuerzas.

Tras una infructuosa búsqueda y viendo que ya es inminente la salida del sol con el suficiente tiempo hago un agujero y me entierro bajo la tierra sintiendo la  esquisita frialdad de la tierra que me rodea.

Cuando noto que el sol se ha ido, salgo y veo que todo más o menos sigue igual. 

Reanudando mi marcha escucho el galope de un caballo.

Me acerco más al sonido con sígilo mientras saco mi arco y mis flechas. No estaría nada mal ver que es lo que viene y robarle el caballo disparando al jinete y tranquilizando al animal.

Espero a que la figura se aproxime algo más...

No es que no le vaya a disparar, si se acerca es posible que apunte mejor a su corazón.

Jugadora: Joven_Halcón

viernes, 6 de enero de 2012

Ausencia

En fin... antes de poder seguir con el proyecto y otras ideas absurdas que he ido pensando en estas fechas, creo que os lo debo.

Siento la ausencia producida en estos días, pero me vi envuelto en una serie de desaventuras y seguidamente compromisos familiares, para mi desgracia, ineludibles.

Pero bueno, así pues, anuncio mi vuelta y para la semana que viene poder retomar la actividad, más o menos, habitual.