martes, 25 de octubre de 2011

Indignación

Llevo tiempo pensando en colgar una nueva entrada... y bueno, algún día tenía que llegar el momento, ¿no?

Realmente no estoy muy seguro de poder usar dicho apelativo a mi persona, "indignado", puesto que es un adjetivo que se encuentra en boca de todos.

Hoy, está de moda estar indignado.

Él, tú, yo... nosotros... todos somos unos indignados, siempre y cuando queramos estar en la moda del momento.

Pero aún así, no pretendo faltar el respeto a nadie, simplemente, quiero demostrar lo fácil que es poner etiquetas o, en este caso, auto etiquetarse.

Aunque, como todo, esto tiene un razonamiento... y es que llevo una temporada que dan ganas de declararse "indignado", pero no solo ante la situación actual, sinó, por la situación social de la gente que nos rodea, sea física como electrónicamente.

¿Cuál es la necesidad de la gente de entrometerse en la vida ajena? ¿Acaso no tienen suficiente con la vida propia? ¿tan aburrida es?

Me parece genial que alguien quiera tener un acto de caridad o de bien hacer... Pero de ayudar a entrometerse en la vida ajena, esperando solucionarle la vida... hay un abismo, porque puede que entonces, no hagas más que joder la vida ajena (si no es que tenga como objetivo joder dicha persona...).

¿Esa persona te pidió ayuda? No, ¿verdad? Pues dejala en paz y antes que hacer algo, ¡pregunta! que para algo tenemos la boca.

Del mismo modo, hay cosas que realmente no te percatas hasta que tú eres uno de ellos... de un determinado grupo social que podría denominarse como "domadores de fieras".

Y sí, a ese grupo tan pintoresco pertenezco.

Me parece sorprendente la facilidad con la que la gente se queja alegando que eres propietario de una fiera doméstica, cuando ellos mismos pueden llegar a ser peores... aludiendo a razones o excusas varias, puesto que, no estas presente, exageran las cosas... o te toca ser la cabeza de turco como si solo estuvieras tú en el mundo.

Pero peor aún es la hipocresía de algunos, que también pertenecen al mismo grupo social y denigran a sus... ¿"hermanos"?

¿Por qué? ¿Por el tamaño? ¿Ahora sí importa? ¿Por el sexo?

Realmente lo encuentro triste y patético, pero es una realidad.

Y supongo que no le veréis ningún interés a lo que cuento hasta que os paréis a pensar y os fijéis a vuestro al rededor y penséis... "yo también pertenezco a un grupo social", "a mi no me pasa lo mismo pero..." o incluso... "tengo un conocido que le pasó algo similar".

Cómo véis nadie esta exento ni libre de culpa. Sea victima o culpable... todos hacemos un papel y participamos en esta gran obra de teatro llamada "vida".

Indignate, si quieres, estás en tu derecho.

Pero puede que ni ayer ni hoy, incluso, ¡ni mañana! tengas un papel protagonista como los que acabo de describir... pero algún día, tú también serás uno de ellos.

Y entonces, solo entonces...

Serás "uno más".